Se da un golpe en la cabeza y nadie le ayuda
La verdad es que da bastante lastima ver cómo en países, cómo China, alguien puede sufrir un accidente en plena calle y delante de testigos y nadie hacer nada al respecto para ayudar.
Todo tiene una explicación, se han dado varios casos en los que el accidentado ha demandado a la persona que le ayudó alegando que le habían empujado o provocado el accidente, teniendo que pagar el «solidario» todos los gastos de hospitalización del accidentado o incluso penas de cárcel, es por ello por lo que existe un dicho popular «ninguna buena acción queda sin su castigo».
El primer caso y más sonado, se remonta a 2006 cuando un joven llamado Peng ayudó a una mujer mayor que se había caído por una escalera, la mujer denunció al joven por haberla empujado y el juez Nanjing Judge falló a favor de la demandante, teniendo que pagar Peng todos los gastos de hospitalización, ese fue el final de la solidaridad China con el prójimo.