Esa puta manía de abrir la puerta sin mirar por el retrovisor
No hay día que no vea a alguien que abre la puerta de su coche (ya sea el conductor o el copiloto) sin ni siquiera mirar por el retrovisor.
Algo tan sencillo como justo antes de abrir mirar por el retrovisor nos puede ahorrar sustos muy gordos, pero aun así parece ser que a la gente le supone mucho esfuerzo.
Aquí os dejo con una de esas consecuencias.