El labrador ciego guiado por otro perro
Una curiosa historia que nos llega desde Reino Unido, se trata de un perro labrador que tras perder la visión ha encontrado en su compañero, un terrier mestizo, su mejor amigo y guía.
Eddie, un labrador de color negro perdió la visión por enfermedad y su dueña le colocó unos cascabeles en el cuello a su otro perro, Milo, un pequeño terrier que se ha convertido en sus ojos.
Los dos perros se pasan el día juntos y jugando y existe una gran compenetración entre ambos. Eddie ha vuelto a ser un perro feliz a pesar de sus limitaciones visuales.
